Vitaminas: ¿Cuándo y cuáles tomar?

Las vitaminas constituyen compuestos heterogéneos necesarios para que los seres humanos puedan vivir. Por ello, la disminución de vitaminas es contrarrestada con la ayuda de suplementos vitamínicos de gran utilidad. Las personas se beneficiarán de aprender a sacarles provecho a las vitaminas al saber cuáles tomar y cuándo hacerlo.

¿Cuándo es necesario ingerir suplementos vitamínicos?

Los suplementos de carácter vitamínico solo son aptos en los individuos que sufren de un déficit vitamínico. Por esa razón, llevar una buena alimentación equilibrada contribuirá a que su toma no sea vital. Con el fin de que los individuos puedan determinar si deben o no tomar vitaminas, es aconsejable que consulten al médico. Los profesionales en el área de salud están capacitados para que el consumo de vitaminas sea provechoso y no perjudicial. Estos especialistas tienen los conocimientos necesarios para indiciar qué vitaminas son apropiadas en cada caso. Algunas de las situaciones que requieren la toma de vitaminas son el embarazo o la ingesta insuficiente de alimentos nutritivos.

¿Qué beneficios reportan las vitaminas para el organismo de los seres humanos?

Los diferentes tipos de suplementos vitamínicos que existen reportan una variedad maravillosa de beneficios para el cuerpo humano. Cada vitamina logra ejercer una acción positiva sobre una determinada parte del organismo. Ingerir los alimentos que contienen esas vitaminas es la mejor opción, ya que la persona no tendrá que tomar píldoras. Conocer qué efecto ejerce cada vitamina en el organismo y los alimentos que las contienen es beneficioso. Al contar con esta información, los individuos se concientizarán sobre la importancia de las vitaminas. Así, se esforzarán por incorporarlas a su dieta y no padecerán de un déficit vitamínico.

Vitamina A

La vitamina A incide en la salud ósea y en la salud cutánea debido a sus efectos antioxidantes. Además de ello, esta vitamina logra ejercer un efecto fortalecedor sobre las defensas del organismo. Quienes sufren de una carencia de esta vitamina A experimentan pérdida de la visión nocturna o bajas defensas. Eso se debe a que la vitamina A incide positivamente en el mejoramiento o el mantenimiento de una buena visión. Claro está, es importante evitar los excesos en la toma de suplementos vitamínicos ya que podría ocasionar vómitos. Entre los alimentos que contienen vitamina A están la zanahoria, la mantequilla, los huevos y los pescados.

Vitamina B3

La vitamina B3 cumple un papel vital en el mantenimiento del equilibrio en el sistema nervioso. De la misma manera, esta vitamina ayuda a las personas a tener una piel que luzca saludable. Otro de los beneficios que aporta se relaciona con la proporción de energía al ingerir una dosis diaria de 15 mg. La carencia de vitamina B3 en el cuerpo les ocasiona a las personas problemas dérmicos, digestivos y hasta demencia. El salmón, los cereales y los frutos secos contienen esta esencial vitamina B. Debido a ello, los individuos deberían incluir estos alimentos en la dieta que siguen regularmente.

Vitamina E

El efecto antioxidante presente en la vitamina E protege las células de los ataques de radicales libres. Además de ello, la vitamina contribuye en la formación importante de los glóbulos rojos. Por otra parte, es provechoso que dicha vitamina ayude al cuerpo en la asimilación y el uso de vitamina K. Sin embargo, el exceso de dosis con suplementos vitamínicos podría provocar hemorragias e interferir con vitaminas liposolubles. Por eso, las personas no deben exceder la dosis de 15 mg diarios. Los aceites de oliva vírgenes, las avellanas y el germen del trigo contienen vitamina E.

Vitamina D

La vitamina D mantiene los dientes fuertes y sanos, además de que incide en la buena salud de los huesos. Eso se debe a que dicha vitamina incide en la absorción del calcio y el aprovechamiento del mismo. Por otra parte, es provechoso que esta vitamina intervenga en la coagulación en la sangre y otros procesos vitales. La menopausia trae consigo la carencia de vitamina D, haciendo necesaria la toma de suplementos vitamínicos. Sin embargo, las sobredosis, que superan los 20 mg diarios, provocan debilidad y vómitos. Los lácteos junto con los pescados azules incorporan en su composición esta importante vitamina D.

Vitamina C

La formación del colágeno junto con la buena cicatrización de heridas depende de la esencial vitamina D. Esta vitamina logra estimular las defensas, al mismo tiempo que contribuye a que el organismo aproveche el hierro. A pesar de sus beneficios, los excesos de esta vitamina mediante suplementos ocasionan diarrea, acidez estomacal y náuseas. La dosis que no deben sobrepasar las personas es de 90 mg diariamente. El jugo de naranjas y el kiwi son dos de las frutas que contienen esta vitamina C. Específicamente hablando, el jugo extraído de 2 naranjas contiene 75 mg de vitamina C, mientras que 1 kiwi posee 20 mg.

Vitamina K

La coagulación en la sangre se ve influenciada por la importante vitamina K que también interviene en la formación ósea. Las personas que poseen una deficiencia de esta vitamina experimentan hemorragias cutáneas, nasales y estomacales. Por el contrario, la sobredosis de suplementos vitamínicos que contienen vitamina K podría causar anemia. Sin embargo, al proceder de vegetales, esta vitamina no resulta tóxica, sin importar que se consuma más de la dosis recomendada. La ensalada de escarola es una de las formas de obtener los 90 mg diarios de vitamina K que deberían ingerirse. De allí la importancia de que las personas planifiquen sus comidas e incorporen en ellas alimentos vitamínicos.

Vitamina B6

La vitamina B6 interviene en la síntesis de los neurotransmisores y la formación vital de los glóbulos rojos. Además, esta vitamina posee participación en los procesos que se realizan para la obtención de energía. Al mismo tiempo, la vitamina B6 logra fortalecer el sistema inmunológico. Los plátanos, las nueces, la ensalada que contiene aguacate y las pechugas de pavo son alimentos con vitamina B6. No es recomendable exceder la dosis de suplementos vitamínicos, ya que ocasionan acidez estomacal, náuseas, erupciones cutáneas. Por ello, siempre lo mejor es optar por lo natural y, en caso de usar suplementos, se debe consultar con un médico.